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Cómo limpiar las lentillas de forma correcta

El uso de lentillas ha sido todo un avance en la vida de quienes les incomoda llevar gafas, sin embargo, a pesar de ser una auténtica solución a este asunto, llevan un cuidado mucho más detallado, y más que todo se trata de su limpieza constante.

Su limpieza es extremadamente importante porque al fin y al cabo van a estar sobre los ojos por un periodo de tiempo prolongado, y además de posiblemente aumentar la resequedad, también pueden facilitar el contacto con suciedad o bacterias, provocando futuras infecciones y enfermedades que afectarían el estado de nuestra vista.

Precisamente por su fragilidad y estructura sumamente delgada, las lentillas deben ser tratadas con sumo cuidado, y más si se retiran con uñas largas u otros factores que puedan dañarlas. Por ello te facilitaremos una guía para limpiarlas de la manera correcta y como todo un veterano, sin morir en el intento.

Lavarse las manos

El primer paso antes de limpiar las lentillas, es manipularlas con las manos totalmente limpias. Habrá que limpiarlas con agua y jabón como tiene que ser, nada de optar por una solución más rápida como el uso de gel hidroalcohólico, pues esta clase de componentes no pueden entrar en contacto con lo que toca nuestros ojos.

También es importante tener las manos secas, así se evita que se adhiera suciedad o polvo a nuestra piel y terminemos por contaminar las lentillas.

Retira tus lentillas

Una de las recomendaciones más efectivas para no confundir las lentillas entre sí es comenzar a retirarlas siempre por el mismo ojo, sea el derecho o el izquierdo, de esa manera se crea una rutina automática que no afecte el uso y su comodidad.

Antes de intentar retirarlas, habrá que subir la mirada, y con la mano no dominante y el dedo índice se levanta el párpado superior para facilitar el acceso, ahora con la mano dominante y el dedo corazón o central se baja ligeramente la piel del párpado inferior, con las yemas del índice y el pulgar se desliza y sostiene la lentilla y desplázala hacia abajo para poder retirarla fácilmente.

Comienza la limpieza

El paso siguiente es colocarla en la palma de la mano con delicadeza, intentando siempre manipularla con las yemas y no con las uñas. Lo que sigue es aplicar en la palma donde se encuentre la lentilla unas gotas de líquido de lentillas o solución salina.

Ya con el líquido aplicado, se frota la lentilla suavemente contra la palma de la mano en círculos por unos 15 segundos aproximadamente.

También es importante rellenar de la misma solución salina o líquido desinfectante el estuche para que la lentilla al ser guardada quede en remojo, se recomienda cambiar la solución del estuche cada cierto tiempo.

Tras este paso se deposita en el estuche correspondiente y se repite el mismo proceso con la otra lentilla.

Cabe mencionar que nunca limpiar se debe limpiar el estuche o las lentillas con agua de grifo, pues el agua puede contener impurezas y bacterias que contaminen las lentillas, por ello se opta por la solución salina o el líquido de lentillas.

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